Bueno, quitando el episodio de la cocina, el resto ha ido muy bien. Este finde ha hecho muy buen tiempo, con mucho solecito. Os pongo un par de fotos más del jardín de la casa.
El viernes Hamid me invitó a su casa a cenar. Como está celebrando el Ramadán, comimos comida típica de esta época argelina. ¡Estaba muy bueno todo! Yo encantada de la vida. El sábado por la mañana nos fuimos Nicole (mi casera) y yo a hacer un tour por Namur. Me enseñó el castillo, que ahora es un hotel y una academia de hostelería, y la Citadelle (Ciudadela). La Citadelle está super alta, tiene unas vistas maravillosas de la ciudad y se accede a través de un bosque de cuento, con unos caserones impresionantes. De camino a la Citadelle vimos un jardín que me dice Nicole que es la visita obligada que hacen aquí todos los novios para hacerse las fotos... y la verdad es que impresiona. Todo se ve muy bonito y verde, aunque había un poco de niebla.
A Namur la atraviesan dos ríos: el Meusse y el Sambre, que se unen en uno en medio de la ciudad. En el triángulo que forman se encuentra la Citadelle y, a cada lado del mismo están Namur (a la izquierda) y Jambes. Jambes ahora es parte de Namur, pero antes era una ciudad independiente y rival. Algo así como Buda y Pest, que se unieron en Budapest... Los ríos dejan a su paso numerosos puentes que ofrecen unas vistas preciosas de la ciudad.
Después de esta visita, nos fuimos al centro, porque todos los sábados por la mañana ponen un mercado de verduras y flores. Si os gustan los mercados, es bonito, no demasiado grande, pero pintoresco. Me quedé embobada con la parte de las plantas. ¡Había muchas que no había visto nunca! Con este clima tiene menos mérito... jejeje, pero eran preciosas. Nicole se encontró a sus 50 mejores amigas... jajaja, y uno de ellos hablaba perfectamente el español. El sábado que viene hemos quedado en que vamos al mercado y queda prometida una cervecita con ellos. ;-)
El domingo fui con Hamid a dar una paseo y estuvimos viendo Namur. Por supuesto, me harté de hacer fotos, no puedo evitarlo. Hamid se rie, pero yo cada vez le veo más ventajas a esto de hacerme la guiri, y a mi me la repanpinfla! Jajajaja. Dimos una vuelta por el centro y por las orillas del Meusse. La verdad es que ahora está todo precioso, de estampa (ya me acordaré cuando no pare de llover).
Hoy se ha levantado el día con niebla. Y con frío. En esta santa ciudad en la que te podrían crecer champiñones en la cabeza (por la humedad), por las mañanas no veas el fresquito que hace... Así me he pegado mi buen pateo de una hora para ir al trabajo, que se dice pronto, con el vaho blanco que te sale de la boca al andar durante eso que nosotros llamamos invierno en Sevilla (y que empiezo a comprobar que es puro camelo). El sábado le pregunté a Nicole si aquí nieva... y por poco no se mea! Claro que nieva! Creo que le doy pena...
El viernes me invitaron en la empresa a comer (a mi y a todos, claro), con champagne y todo... jejeje. Y todo porque funciona la planta piloto nueva (en la que no he tenido nada que ver, pero yo tan contenta también!). En el trabajo me paso el día en el laboratorio ahora, jugando con un montón de maquinitas que no había visto nunca, nitrógeno líquido, nanotubos de carbono... y un montón de cosas de esas que me gusta a mi toquetear tanto, así que estoy entretenida. Vaya laboratorio tienen esta gente, esto es para verlo, no puede contarse... Es alucinante!!!
Bueno, creo que os voy a ir dejando, que para el horario belga, ya estoy trasnochando. ;-) Espero que os vayan las cosas bien a todos. ¡Contarme cosas también vosotros!
Quedan prometidas fotitos, que no me deja adjuntarlas. Este blog me odia... ;-)
Besos a todos!!
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